Habla Harry Wu, cuyo nombre en 1957 era Wu Hongda, y quien se creyó el reto lanzado por el presidente Mao de “dejad que cien flores florezcan y que cien escuelas de pensamiento discutan”. Criticó con dureza la campaña política de 1955 contra los contrarrevolucionarios, y fue acusado de “derechista”, delito por el que pagó con 20 años de su vida en el laogai, los oscuros campos de trabajo chinos.
¿Qué es el laogai?
El laogai es muy común en China. Nadie habla de encarcelamiento. Se habla del laogai. Es el vasto sistema de reforma por el trabajo que existe en la República Popular China. Lo creó el Partido Comunista bajo la dirección de Mao Zedong, y servía entonces y sirve hoy como un instrumento de la dictadura para detener y encerrar tanto a los disidentes políticos como a los criminales. Lao significa trabajo; gai, reforma, lavado de cerebro.
¿Cuál es la función política del laogai? ¿Y la económica?
Muy sencillo. Usar a los prisioneros como fuerza barata de trabajo, incluso gratuita, en manos del Partido Comunista, y reformar a los reos a través del trabajo duro y el adoctrinamiento político. Desde el punto de vista económico, se explota a los prisioneros para financiar con divisas el régimen comunista. En 1991, el Congreso de Estados Unidos aprobó una ley que prohibía las importaciones de productos cultivados en campos de trabajo forzado. Y los chinos dicen que no lo hacen, que los productos de los campos laogai no son para exportación. Pero en realidad, sí. Lo que pasa es que son exportados indirectamente. Las empresas de laogai son los productores, pero no los venden directamente al extranjero, sino a una compañía de comercio estatal, y ésta, a su vez, los vende en el extranjero. La gente debería ser consciente de que, cuando se compra un juguete made in China, en muchos casos se están comprando las lágrimas y la sangre de un preso.
¿De cuántos presos hablamos?
Imposible saberlo. No hay cifras. Puede ser tan alta, como diez millones, o quizá sólo cinco. Hoy día rondará los tres o cuatro. Tampoco sabemos el número de muertos, por inanición, enfermedad, palizas o frío, pero no bajará de los 37 millones.
¿Cómo es posible que en China existan 13,000 trasplantes de órganos al año si no hay donaciones?
De nuevo la misma respuesta: laogai. El primer país del mundo en trasplantes de órganos es Estados Unidos (50,000, todos registrados); el segundo, China. De esos 13,000 trasplantes, el 95% procede de prisioneros ejecutados. Nuestra fundación estima que cada año existen entre 8,000 y 10,000 aniquilados en los campos de trabajo. La farsa llega tan lejos que la exposición conocida como Bodies, que exhibe las entrañas de los cuerpos humanos, se componía de cadáveres de ciudadanos chinos. La compañía americana que lo financió se llama Premier… Una de las exhibiciones fue en Rosslyn (afueras de Washington). Yo la vi. Y comprobé que eran todos chinos jóvenes y varones. Quisimos preguntar al gobierno chino: ¿quiénes son?, ¿quieres ver allí a tu hermano? Claro que no. Pero no hubo respuesta.
¿No salva nada de los casi 60 años de República Popular China?
Sin derechos humanos no hay nada que salvar. China tiene una ley de control de la población. Eso es un tema de derechos humanos. Cada mujer en China, el 22% de la población mundial total, y no es ninguna broma el dato, no tiene importancia si está casada o soltera, pero tiene la obligación de pedir permiso al gobierno si quiere tener hijos. Dar a luz es un derecho humano, pero el gobierno lo impide. Además, sólo se permite tener un hijo o una hija. Ese hijo aprenderá lo que son hermanos y hermanas en el diccionario porque jamás los tendrá. Tampoco tendrá tíos o tías… Ésa es la realidad. En China no hay libertad. Ni de pensamiento ni de reunión, ni de religión.
China se está preparando para un gran acontecimiento este verano: los Juegos Olímpicos. Pekín cree que ésta es una buena oportunidad para proyectar una imagen distinta del país…
Hablaremos de las olimpiadas en China hasta agosto. Después de ese mes no se volverá a hablar de ello. Cierto es que los Juegos son una oportunidad para que se enfatice el tema de los derechos humanos. Pero si los países no intervienen, no actúan, no emplean algún tipo de bloqueo con China…, seguiremos contando muertos. Ya sean del laogai o de Tiananmen.
En su opinión, ¿cómo debería actuar la comunidad internacional con China?
Estados Unidos no tiene relaciones con Cuba. Ni con Corea del Norte. Y sin embargo, Bill Clinton negoció acuerdos millonarios con el régimen chino, una dictadura comunista corrupta. George W. Bush recibe sin sonrojo al presidente de China… Podría seguir… Su país, ¿qué hace su país? Nada, como el resto del mundo. Nadie hace nada. ¿Y por qué? Por el dinero. Ésa es la única razón. Hay mucho dinero en juego.
Recomendacion: Visitar a traves de esta pagina web lo que se sabe de los diferentes laogai en China y a que se dedican (en chino e ingles)
> http://www.christusrex.org/www1/sdc/Camps.html