Una perra ‘maternal’ salva a un bebé abandonado

Agosto 26, 2008

Lo que el ser humano olvida, parece que se lo recuerdan los animales.
24/08/2008
BUENOS AIRES.- El frío y la niebla de la noche no frenaron a la muchacha de 14 años. Estaba decidida a todo, incluso a parir a la intemperie el hijo indeseado. Su familia no sabía que estaba embarazada y ella pretendía simular que la vida seguía adelante como si nada hubiese pasado.

Así que se fue a una finca rural de la localidad de Abasto, 55 kilómetros al sur de Buenos Aires, y dio a luz entre unas matas. Quizá pensó que los jornaleros se apiadarían de la criatura, y la dejó abandonada entre las sombras.

El bebé quedó solo y desnudo, a un paso de la muerte por hipotermia. Pero de repente apareció “China”, la perra del campo, de ocho años, que está amamantando a seis cachorrillos recién nacidos. Guiada por su instinto maternal, se interesó por la inesperada visitante y empezó a dar vueltas alrededor.

Igual que la loba que amamantó a Rómulo y Remo, cogió a la recién nacida con su boca, sin morder, tal como hace con sus crías, y la trasladó a lo largo de 50 metros hasta su precaria ‘vivienda’, un cobertizo montado con chapas y maderas viejas, al lado de un gallinero.

Allí la mascota acomodó entre los cachorros a la niña, cobijándola con el calor de los cuerpos. Pero parece que el bebé no estaba cómodo y comenzó a llorar. “China” se puso de los nervios y salió de la caseta ladrando, mientras daba vueltas sin entender qué había hecho mal.

El dueño de la finca, Fabio Anze, se despertó con tanto alboroto y salió de la casa a ver qué pasaba. Primero tranquilizó a la perra con una caricia mientras enfocaba la linterna hacia la caseta. Y vio a la niña, que aún tenía el cordón umbilical colgando.

Enseguida llamó la comisaría y trasladaron a la niña al hospital. Tras revisarla, los médicos diagnosticaron que estaba fuera de peligro y que se trataba de “una gorda hermosa de cuatro kilos”. Nació tras 39 semanas de gestación.
El mejor nombre: Milagros

El viernes, fue trasladada al hospital de niños de la ciudad de La Plata para ser sometida a estudios médicos. La doctora Herminia Itarte, directora del centro, declaró que el bebé “está estable aunque tiene hematomas, heridas y escoriaciones en la boca. Es probable que la hayan arrastrado”.

“No sabemos por dónde la tomó la perra, pero no tiene mordeduras. Los perros sujetan a sus cachorros del pescuezo. Nunca los muerden. Se las ingenian para no lastimarlos”, añadió.

La niña permanece en la sala de neonatología del hospital, las enfermeras quieren que se llame “Milagros”. La madre también está ingresada y se enfrenta a un posible proceso penal por abandono.

“China” se ha convertido en la heroína de Argentina y muchos reporteros gráficos montan guardia en plan ‘paparazi’ frente a la finca para retratarla. Es un perro común, con lomo negro, patas marrones y manchas blancas en el pecho. Lleva mal tanto jaleo y popularidad, por eso ladra a las cámaras.


Retiran una novela sobre la esposa de Mahoma por temor a que incite “a la violencia”

Agosto 24, 2008

(Libertad Digital) Occidente ha vuelto a demostrar una vez más su miedo al Islam. En esta ocasión, la editorial Random House ha retirado una novela sobre la vida de Aisha, la niña que fue esposa de Mahoma, por miedo a que pueda “incitar actos de violencia”. El libro escrito por la periodista Sherry Jones, se titulaba “The Jewel of Medina”.

La gira publicitaria iba a llevar a la autora por ocho ciudades pero la directiva de la editorial señaló que recibió un “consejo cautelar no sólo de que la publicación de este libro podría ser ofensiva para algunos miembros de la comunidad musulmana, sino que también podría incitar actos de violencia por parte de un segmento pequeño pero radical”.

De este modo, la editorial decidió en ese momento posponer la publicación de la novela con el pretexto de que “tras una larga deliberación, decidimos posponer la publicación por la seguridad del autor, de los empleados de Random House, de libreros y de cualquier otra persona que estuviera involucrada con la distribución y seguridad de la novela”.

En este sentido, Sherry Jones, se indignó ante tal medida y aseguró que “escribí deliberadamente y conscientemente con respeto sobre el Islam y Mahoma”. Esta decisión ha creado una gran polémica en círculos académicos y en Internet y lo han comparado con otros hechos similares en los que todo lo relacionado con el Islam se está convirtiendo en tabú por temor a represalias por parte de los musulmanes radicales.


Pakistán: Cambia el gobierno, pero no cambia la marginación de los cristianos

Agosto 21, 2008

ROMA, jueves, 21 de agosto de 2008 (ZENIT.org).- Aunque cambie el gobierno en Pakistán, no cambiará la marginación de los cristianos en el país, pues sus causas son profundas, considera un sacerdote educador en el país.

Con ocasión de la dimisión del presidente paquistaní Musharraf, el padre Miguel Ruiz, rector de una escuela técnica de la orden de los Salesianos ubicada en Lahore (la Don Bosco Technical Center), ha hecho un análisis de la situación en una visita a la sede de la asociación católica internacional Ayuda a la Iglesia Necesitada.

El sacerdote señala que la presión ejercida sobre éstos disminuyó algo bajo Musharraf, pero que este mandatario estaba atado de pies y manos por las amenazas de disturbios lanzadas por círculos islámicos fundamentalistas.

En concreto, los cristianos viven continuamente amenazados por la posible acusación de blasfemia contra el islam, una pena que es profusamente empleada para llevar a los cristianos ante los tribunales, y que puede llevar a la pena de muerte.

En opinión del padre Ruiz, el motivo real de la opresión de los cristianos reside en la gran pobreza de la población, que impide que muchos padres puedan facilitarles a sus hijos (por lo general, numerosos) una formación escolar, o que los impulsa a confiárselos a las madrazas, que en más de un 50% no están sujetas a ningún tipo de control estatal.

Jóvenes delincuentes de 12 ó 13 años acaban en estas escuelas coránicas, donde, como señala el sacerdote, “su pasión, energías y frustraciones son canalizadas hacia el odio”.

Pero el hecho de que los cristianos paquistaníes sean considerados el estrato inferior de la sociedad no es, según el padre Ruiz, culpa del Islam, sino una secuela del sistema de castas hindú, de la que se avergüenzan muchos musulmanes, pues muchos de ellos ocuparon esa misma posición antes de la independencia del Estado de Pakistán de la India, siendo víctimas de la discriminación y el desprecio.

El salesiano, de origen español, lamentó en su visita a la sede internacional de Ayuda a la Iglesia Necesitada que los niños cristianos paquistaníes apenas tuvieran acceso al sistema educativo y a una formación escolar superior.

En parte, ni siquiera pueden entrar en centros de formación superiores de la Iglesia por no superar los exámenes de entrada estipulados por el Estado, entre otros motivos, porque carecen de suficientes conocimientos del inglés.

Por ello, ha precisado el sacerdote, es necesario que la Iglesia encuentre la forma de facilitarles a sus creyentes el acceso al sistema educativo.

El sueño de este sacerdote católico es fortalecer la labor con los jóvenes en Pakistán y trabajar también con jóvenes delincuentes, para que no se les eduque para el odio en las madrazas no supervisadas.


‘Memoria del Mundo’ el centro de torturas del Jemer Rojo

Agosto 16, 2008

16/08/2008
PHNOM PEHN.- El legado de la represión y las purgas que guarda el Museo del Genocidio de Tuol Sleng, el antiguo matadero del Jemer Rojo, es ya ‘Memoria del Mundo’ declarada por la Unesco para testimoniar una de las grandes atrocidades del siglo XX.

Unos 12.000 documentos gráficos, entre negativos y fotografías de las víctimas del genocidio de Camboya, restos de miles de cadáveres, fosas comunes, más de 6.000 biografías de presos, 4.000 confesiones escritas y otras tantas incluidas en los 212 rollos de microfilmes, forman parte del fondo del museo.

El fondo también recoge libros de notas con observaciones hechas por los torturadores y guardias del centro, y más de cincuenta ejemplares de “Bandera Revolucionaria”, la revista oficial y única que se publicaba en la antigua Kampuchea Democrática

En el mismo inventario se incluyeron también las barras de hierro con las que se esposaba a los presos, calaveras de víctimas, diversos instrumentos de tortura y somieres electrificados, que se conservan en el mismo estado en el que fueron abandonados por los jemeres rojos antes de huir de Phnom Penh ante el avance de las tropas vietnamitas que invadieron Camboya.

Por el centro de detención y torturas, conocido en la época como S-21, pasaron, desde abril de 1975 a enero de 1979, más de 14.000 personas, y únicamente siete fueron encontradas con vida cuando los soldados vietnamitas descubrieron el centro de detención.

Entre los sobrevivientes estuvo Vann Nath, el pintor que inmortalizó los horrores vividos en Tuol Sleng en varios cuadros que también forman parte de la colección catalogada por la Unesco.

La declaración acordada en febrero en Canberra (Australia) por la organización de la ONU, servirá para garantizar la conservación de los archivos y materiales que el museo custodia en sus precarias instalaciones, y a su vez, facilitará la difusión.

“Los documentos se van deteriorando porque donde los guardamos no tenemos una temperatura y humedad estables”, explicó el director del Museo, Chey Sopheara, quien confía que con la ayuda de Unesco se puedan rehabilitar los edificios del museo, que fue una escuela antes de que los jemeres rojos la convirtieran en prisión.

A finales de agosto está previsto que se constituya la comisión para la ‘Memoria del Mundo’, que pedirá que también se incluya en el catálogo patrimonial los campos de exterminio de Choeung Ek, situado a las afueras de Phnom Penh, y donde fueron asesinados la mayoría de las personas que fueron torturadas e interrogadas en Tuol Sleng.

Chey espera que a partir de ahora logre mayor difusión, tanto en Camboya como fuera, al capítulo más negro de la turbulenta historia de este país, para que nunca más se repitan similares atrocidades. “Mis propios hijos no me creían cuando les contaba lo que pasó en mi país, las torturas que sufrimos, como teníamos que sobrevivir con un pequeño plato de arroz al día. Hasta que les llevé al museo no me creyeron”, dijo Chey.