Los enfermos mentales y la Tentación de la Eutanasia

Entrevista a Francesco Previte, presidente de «Cristianos para servir»

Extracto.

–¿Cuál es el papel de la Iglesia en el tratamiento de los enfermos mentales?

Previte: Hay que recordar que los fundadores de las órdenes religiosas, San Juan de Dios, San Camilo de Lellis, San Vicente de Paúl, y en época moderna la Obra de don Orione, la Obra de don Guanella y la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios, se han dedicado en manera meritoria a los incurables, especialmente a las personas con dolencias mentales.

Entre las iniciativas de los pontífices, me vienen en mente las palabras de Juan Pablo II: «La enfermedad mental no crea fosos insalvables ni impide relaciones de auténtica caridad cristiana». Y el llamamiento del entonces cardenal Joseph Ratzinger, ahora Papa Benedicto XVI, el Simposio Internacional «Dignidad y derechos de la persona con minusvalía mental» (8 enero 2004) en el que pidió «tutelas jurídicas capaces de responder a las necesidades y a las dinámicas de crecimiento de la persona minusválida y de quienes comparten su situación, a partir de su familiares».

El Santo Padre Benedicto XVI ha afrontado el disturbio psíquico en el Mensaje de 16 de diciembre de 2005 para la 14 Jornada Mundial del Enfermo, hablando de «una verdadera emergencia socio-sanitaria», pidiendo «una legislación definida para la salud mental» para todos aquellos países donde no existe o está parcialmente en vigor, o donde «es carente, insuficiente o en estado de desmantelamiento», y deseando que crezcan «leyes adecuadas y planes sanitarios que prevean suficientes recursos para su completa aplicación».

–¿Qué piensa de las recientes propuestas que piden el «derecho a la eutanasia»?

Previte: Desde hace tiempo se dan intentos de legalizar la eutanasia. Lamentablemente hay quien querría empujar a la sociedad a ser selectiva sobre la vida y sobre la muerte de sus miembros, a través de una licencia para matar, que está en conflicto con las enseñanzas de Hipócrates, el padre de la medicina. El deber del médico es el de proteger la salud, curar las enfermedades, aliviar los sufrimientos, confortar en el respeto de la libertad la dignidad de la persona.

Así como ha sido presentado el debate se corre el grave riesgo de considerar la llamada piedad por los sufrimientos insoportables como un instrumento que lleva a la eliminación de la vida que no tendría ya valor. Se trata de consideraciones muy peligrosas porque podrían implicar a minusválidos psico-físicos, enfermos terminales y ancianos no autosuficientes.

En términos de legislación internacional, las propuestas de eutanasia están en conflicto con la Convención Europea de 1999 que veta expresamente toda forma de eutanasia, así como las declaraciones de 1987 en Madrid y de 1992 en Marbella de la Asociación Médica Mundial, en las que se manifestó contra la introducción de la eutanasia.

Querría citar una sentencia del Tribunal Administrativo Federal Alemán de 16 de enero de 1964 que rechaza el principio de la eutanasia y de la legalización en tema de dar muerte a enfermos psíquicos, pues «todo hombre, incluso el enfermo en la propia constitución psíquica tiene el derecho a ser respetado en su dignidad humana»
Fuente: Zenit.org

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